Al cierre de la primera fase de implementación de medidas extraordinarias contra el crimen, el Gabinete de Seguridad y diputados de la Asamblea Legislativa, hicieron un balance positivo.

Un resultado importante es que los  homicidios se han logrado reducir en un 50%, el narcotráfico ha recibido duros golpes, se han incrementado la incautación de armas y se registra desarticulación constante de grupos delincuenciales.

“Hemos empezado a avanzar en cortar los circuitos que son como la sangre que alimenta al crimen, especialmente el flujo financiero y los patrimonios. La Operación Jaque ha sido un éxito y nos muestra el camino que tenemos que seguir”, afirmó el vicepresidente, Óscar Ortiz.

A esto se suma el control en los centros penitenciarios, el despliegue territorial de las fuerzas de seguridad así como la implementación de audiencias virtuales en coordinación con la Fiscalía General de la República y los tribunales correspondientes.

Se avanza en la estructuración de una propuesta de reforma para regular el uso de wifi en las cercanías de los penales así como agilizar el uso de los fondos de la contribución especial.

De acuerdo al ministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Ramírez Landaverde, se requiere una mayor agilidad en la ejecución de los recursos, por ello se ha solicitado a la Asamblea Legislativa emitir disposiciones especiales para facilitar el proceso.

Agregó que ya está en marcha la implementación de la segunda fase de las medidas extraordinarias que buscan fortalecer el trabajo en contra del accionar de estructuras delincuenciales.