TRATAMIENTO Y REHABILITACION

El término tratamiento hace referencia al proceso de intervención dirigido a la superación de los problemas de abuso y/o dependencia a las drogas, que incluye el desarrollo de un conjunto de acciones de carácter sanitario, psicológico, social, ocupacional y educativo, tanto a nivel individual como grupal y familiar (SENDA, 2016) . Los procesos de rehabilitación de las drogodependencias se instrumentalizan a través de una variada gama de opciones terapéuticas y de recursos asistenciales. Se incluye una variedad de intervenciones como son la identificación de casos, el tratamiento estándar para desórdenes identificados, la reducción de recaídas y los cuidados posteriores incluyendo la rehabilitación (Mrazek y Haggerty, citado por CICAD s/f).

La dependencia a drogas es ante todo un problema de salud pública, lo cual implica que la atención a las personas con consumo problemático y dependencia a drogas debe contar con una serie de alternativas accesibles a la población, así como contar con personal capacitado y los recursos necesarios para su funcionamiento. A finales del siglo XX la atención se limitaba a los servicios de adicciones del Hospital Nacional Psiquiátrico y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, que eran básicamente desintoxicación y tratamiento hospitalario del síndrome de abstinencia. El grueso de la atención era absorbido por grupos de autoayuda (como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos) así como Iglesias y Organizaciones no Gubernamentales, la mayoría de estas últimas de tipo residencial y con un enfoque de atención predominantemente espiritual, a cargo de personas sin ningún grado de preparación técnica al respecto, generándose desenlaces reñidos con la salud y los propios derechos humanos de un porcentaje de los usuarios.

En la actualidad, se cuenta con una mayor variedad de alternativas para la atención de adicciones. Dentro del Sistema Nacional de Salud, el Hospital Nacional Psiquiátrico, además de seguir contando con los servicios de desintoxicación y tratamiento de la abstinencia aguda, cuenta con servicios ambulatorios de seguimiento e incluso bajo la modalidad de Hospital de Día a través del Programa VIDA. El Ministerio de Salud además ha abierto Unidades de Salud Mental en Hospitales Nacionales, cuyo espectro de atención incluye la atención de drogodependencias. Asimismo, en el marco de la reforma de salud, está en un proceso de capacitación a personal del primer nivel de atención para poder proporcionar atención, detección temprana, entrevista motivacional y derivación oportuna de casos desde las Unidades Comunitarias de Salud Familiar Especializadas.

Siempre desde el ámbito gubernamental, se destaca el proceso del Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD) entidad que realizó un proceso para la reconversión de sus 5 Clínicas de Cesación de Tabaco –distribuidas a nivel nacional− a Centros para la Prevención y Tratamiento de Adicciones (CPTA), donde además se atienden a personas con consumo problemático de todo tipo de drogas, incluyendo drogas ilícitas y alcohol. También, el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia (ISNA) abrió en 2014 el primer Centro de atención a menores en situación de riesgo consumidores de drogas, ubicado en San Salvador.

Los registros de personas atendidas por primera por problemas asociados al abuso de Sustancias Psicoactivas (SPA), revela que, en las atenciones realizadas en el año 2014, el 89.1% de las personas atendidas fueron del sexo masculino y un 10% del femenino, principalmente en el rango de edad de 25 años y más (85% de los casos atendidos). Sin embargo, también se observa que a partir del año 2012 hay un aumento sistemático del número de casos atendidos en el rango de 19 a 25 años de edad, pasando de 538 casos registrados en el año 2012, a 881 casos en el año 2015. En relación a la incidencia de la sustancia, el 91% fue por problemas asociados con el abuso de alcohol, un 4% por abuso de inhalables, un 2.1% por el uso de múltiples drogas y SPAs.