“El Plan El Salvador Seguro ha sido eficiente, focalizado y ha tenido mucha firmeza por lo que ahora se tiene que hacer una revisión del mismo”; así lo aseguró el viceministro de Justicia, Raúl López, durante una entrevista televisiva. Y es que se toma como base que se han solventado algunas necesidades y se tienen que priorizar otras: este sería el desafío que las autoridades de seguridad dejan al nuevo gobierno.

En cuanto al legado, el viceministro López señaló que la tasa de homicidios se redujo de más de 100 por cada cien ml habitantes a 47. Otro de los logros ha sido la reducción del hacinamiento carcelario que estaba en un 400 por ciento y ahora es de 135 por ciento aproximadamente, lo que ha dado pie a una verdadera reingeniería dentro de los recintos, donde se ha bajado radicalmente el ocio penitenciario.

El viceministro también se refirió al Consejo de Seguridad Ciudadana y Convivencia (formado por diversos actores de la sociedad) que inicia su funcionamiento con el Plan El Salvador Seguro. Este plan, a su vez, ha trabajado con varios ejes: uno de ellos es la prevención de la violencia que incluye la recuperación de espacios púbicos, el fomento del arte, y del deporte entre los jóvenes como algunas de las herramientas para mantenerlos alejados de la violencia y delincuencia.Logros y desafíos en materia de seguridad

Otros de los alcances que se han tenido es el tratamiento a las víctimas de delitos, a través de las OLAV que son las oficinas locales de atención a víctimas que impulsa el ministerio de Justicia y Seguridad Pública y que a nivel nacional ya suman 21.  “Además, tenemos la responsabilidad del CONAB (Consejo Nacional de administración de Bienes) cuya función es incautar los bienes del crimen organizado, dándoles función útil dentro de la sociedad”; indicó el viceministro López.