A finales de marzo el Gobierno puso en marcha un programa de control y orden en los Centros Penales. Una de las primeras acciones comprendía el corte de telecomunicaciones de los privados de libertad hacia el exterior, y traslado de algunos cabecillas a penales de mayor seguridad. Así lo explicó el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Ramírez Landaverde, durante una entrevista televisiva.

Los resultados han sido positivos; sin embargo, todavía queda camino por recorrer. De ahí, que se ejecuta la segunda fase de medidas extraordinarias en el sistema penitenciario. Y es que el ministro de Justicia reveló que grupos criminales, buscan delinquir desde las cárceles a través del internet residencial.

“Se hará una intervención y control de todas las personas que posean el servicio de internet residencial y que vivan cerca de los centros penitenciarios”; afirmó el ministro, quien agregó que estas inspecciones se harán con total profesionalismo  y respeto a la intimidad.  Para esto, se ha adquirido tecnología de punta, con recursos provenientes de la contribución especial  de la telefonía.

Por otra parte, el ministro de Justicia manifestó que las requisas en penales son de carácter permanente,  y el combate a la corrupción es una lucha constante; de ahí que se han destituido empleados de penales y hasta directores de algunos centros.

El Ejecutivo también fortalece los programas de prevención, es por eso que hay  proyectos flexibles de educación, de empleo juvenil y de otro tipo; para que muchos  niños y adolescentes no se dejen inducir por grupos delictivos, explicó el ministro.