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Martes 18 de Enero de 2005

Sicarios y control de ventas de crack

Los asesinatos por encargo, las extorsiones y el control de la venta del crack en el país, son los delitos a los que se están dedicando las pandillas locales en este momento, según el viceministro de Seguridad Ciudadana, Rodrigo Ávila.

Publicada 18 de enero 2005 , El Diario de Hoy


En El salvador
Los protagonistas de la violencia
Según la Policía Nacional Civil (PNC), el 86% de los delitos cometidos en el país desde 2001 fue producto de la violencia social y un alto porcentaje de ellos, realizados por pandilleros. Con la aplicación del Plan Súper Mano Dura, la policía registra la captura de más de tres mil mareros, entre ellos, un centenar de líderes
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Enrique Miranda/Álvaro Cruz
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

“Aquí en El Salvador, las maras tienen el monopolio de la distribución de crack y asaltos. Pero, la preocupación que tenemos es que las pandillas se están dedicando al sicariato”, reveló el funcionario.

Con este propósito, dijo, los mareros han establecido contactos con otros grupos delictivos, personas particulares.

Explicó que ha recibido denuncias de parientes de testigos claves en procesos judiciales, en los cuales, los acusados han contratado a mareros que inicialmente intentan coartarlos para nos testificar; de lo contrario, les han amenazado de muerte.

En cuanto a la droga, ejemplificó que las maras controlan la venta de crack en los alrededores de la iglesia El Calvario y las comunidades Tutunichapa, en San Salvador.
Sobre el endurecimiento de las leyes estadounidenses contra las pandillas, Ávila no descartó que se revise el plan Súper Mano Dura ante deportaciones masivas de pandilleros salvadoreños.

“Ya tenemos demasiados mareros en el país. Pero, si de repente nos los mandan es un riesgo que implicaría hacer un esfuerzo combinado con Estados Unidos para prepararnos. Si ese “tsunami” viene, lo mejor es que lo sepamos con tiempo”, afirmó.

Por su parte, el subdirector de la Policía Nacional Civil (PNC), Pedro González, advirtió que podrían aumentar los homicidios si las autoridades norteamericanas expulsan a mareros salvadoreños.

El jefe policial manifestó que es otra modalidad del accionar delictivo de estos grupos. Sin embargo, dijo que es mínima la cantidad de nacionales integrados en las Maras Salvatrucha y 18 que delinquen en la unión americana, donde son otras agrupaciones las que dominan.
Para la vicenimistra de Gobernación, Silvia Aguilar, no se trataría de expulsiones masivas, ya que a los salvadoreños les deberán comprobar que han cometido ilícitos en Estados Unidos, para perder su estatus migratorio, cuando no son indocumentados.

Mara salvatrucha preocupa a EE. UU.

La Mara Salvatrucha se ha convertido en una de las organizaciones criminales que más preocupa a las autoridades norteamericanas, según un cable de la agencia Reuters.

Autoridades de Inmigración calculan que tan sólo la Mara Salvatrucha puede tener hasta medio millón de integrantes en Centroamérica, México y los Estados Unidos.

El problema se agrava porque según cálculos de Inmigración estadounidense, las pandillas han crecido en un 327% desde 1992.

Todo esto ha llevado a las autoridades norteamericanas a endurecer leyes antipandillas y solicitar el apoyo de sus colegas centroamericanos.

Según Al Valdez, un especialista de la fiscalía del condado de Orange en California, las pandillas callejeras no sólo están involucradas en brutales asesinatos sino también en robo de autos, narcotráfico y tráfico de armas.

Valdez sostiene que la MS ha traspasado la barrera de nacionalidad, raza y ubicación geográfica en Estados Unidos.

Para Mark Krikorian, del Centro de Estudios de Inmigración, la MS es una “pandilla transnacional que es extremadamente peligrosa y brutal”.
“Son muy violentos y están constantemente involucrados en homicidios, extorsiones, balaceras y asaltos. Son responsables de casi todos los asesinatos aquí”, dice Ricky Smith, experto antipandillas de Hempstead, Nueva York.


Clasificación de las bandas
Desde la década de los 90, estas agrupaciones han modificados sus delitos:
- Una pandilla juvenil se dedica a ejercer violencia, delitos considerados menores como robos, riñas y lesiones. Es integrada generalmente por estudiantes, cuyas edades oscilan entre los 10 y 24 años.
- Una pandilla juvenil delictiva cuenta con estructuras organizativas definidas. Es capaz de cometer violaciones, atracos, lesiones y homicidios. En algunas ocasiones son utilizadas por el crimen organizado. La mayoría de sus miembros ha roto el vínculo familiar.
- La pandilla criminal es una estructura del crimen organizado que se nutre de jóvenes mareros “que han dado el salto”. Cuentan con tecnología avanzada, contactos e infiltraciones en el sistema social y político para el secuestro, extorsión, homicidios y narcotráfico.

 

 
 

 

 

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