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Grupo multisectorial.
La mesa que tratará el problema será coordinada por
Óscar Bonilla (segundo izquierda). Foto:
EDH
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Wilfredo
Salamanca/Douglas González
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El Gobierno denunció que los líderes de pandillas se están
lucrando del sicariato, extorsiones a transportistas y
comerciantes, y por el control de la distribución de drogas.
Además, estarían ordenando a los subordinados que maten sólo
para impactar en la sociedad.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Rodrigo Ávila, hizo
la revelación ayer, durante la instalación del Consejo
Consultivo de Seguridad Pública, organismo intersectorial que
decidirá las operaciones contra la ola de homicidios y el
problema de las maras en el país.
“El hecho de pertenecer a las pandillas ya no es
simplemente una cuestión de identidad, sino económica a través
de la red de distribución de drogas y la extorsión”,
advirtió.
Ávila destacó que muchas empresas de autobuses han
denunciado que por asociación o unidad pagan a las clicas
hasta 250 dólares semanales para operar.
Agregó el caso “de varias personas en los mercados que ya
pagan impuesto de guerra. Esto se ha convertido en un tema de
negocio”.
También recordó que las maras cometen más de la mitad de
los hechos de violencia que a diario ocurren en el país,
principalmente los asesinatos.
“Ésta es la realidad, aunque se nos señale que queremos
lavarnos en las pandillas”, dijo antes de indicar que las
agrupaciones violentas también se están lucrando por matar
por encargo.
Subcultura
Pero, unido al narcotráfico, sicariato y la guerra entre las
pandillas como los móviles de los homicidios que ocurren en
El Salvador, Ávila destacó que muchos crímenes obedecen a
una subcultura de la muerte.
“Algunos jefes pandilleros han tenido el descaro de decirle
a sus agrupaciones: Señores, mañana queremos que salgan a
matar, porque vamos a impactar”, ejemplificó, tras indicar
que tiene pruebas que sustentan su aseveración.
Mencionó que para los nuevos reclutamientos, “las pandillas
ya no ordenan pasar el salto (aceptar golpes por varios
minutos) como iniciación en la agrupación, sino que dan la
misión de asesinar a alguien de la manera más cruda”.
Casos de este tipo son los que conocerán las mesas sobre
homicidios y maras del Consejo Consultivo.
El foro de análisis contra la criminalidad será
permanente
A la primera reunión del Grupo Consultivo llegaron 26
representantes de la empresa privada, organizaciones no
gubernamentales, gremios profesionales, fiscales y jefes
policiales.
Ellos tuvieron el primer intercambio de ideas sobre los temas
que deberán discutir en una mesa de análisis, que a juicio
del viceministro de Seguridad, Rodrigo Ávila, deberá ser
permanente.
El funcionario dijo que “lo que se intenta es tener una
instancia permanente y que, al menor tiempo posible, encuentre
insumos que se pueden implementar para reducir los índices de
homicidios”.
Entre los temas que fueron propuestos están las reglas o
valoración de la evidencia, control de armas, corrupción
judicial, protección de testigos y la experiencia obtenida en
el combate del secuestro.
Como punto de partida para la discusión de los homicidios, el
viceministro Ávila informó a los integrantes de la mesa que
para la reunión del próximo miércoles la policía presentará
las estadísticas de homicidios, con ellos especificando cómo,
dónde y cuándo ocurren.
Según el funcionario, esta presentación será el punto de
partida para comenzar el análisis del fenómeno.
El director ejecutivo de la Unidad Técnica del Sector
Justicia, Luis Fernando Avelar, informó a los participantes
que de manera paralela están por iniciar posibles reformas al
Código Procesal Penal, las cuales podrían ser dadas a
conocer entre agosto y septiembre. Esperan también en
diciembre concluir una propuesta de política criminal.
La violencia está concentrada
- El ministro de Gobernación, René Figueroa, mencionó ayer
que la delincuencia “tiene una concentración territorial en
20 municipios que no sobrepasan el 17 por ciento del
territorio y que concentra a más del 65 de la población del
país”.
- Dijo que hasta el 8 de julio pasado han borrado más de 780
mil grafitos.
- Y que el Plan Súper Mano Dura ha hecho que los mareros se
refugien en sus viviendas.
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