| El
Departamento de Estado de los Estados
Unidos dio ayer, por medio de la publicación
de su “Reporte de estrategia
internacional para el control de narcóticos”,
un espaldarazo a las autoridades de El
Salvador en el combate al narcotráfico.
Aunque en el informe se recuerda que El
Salvador, y que Centroamérica en general,
son un puente para el tránsito de
sustancias ilícitas, el Departamento de
Estado se mostró complacido con los
avances hechos durante 2004.
Destacó, entre otros hechos, el
decomiso por parte de la policía
salvadoreña de 2 mil 703 kilogramos de
cocaína, lo que representa un incremento
del 20 por ciento con respecto a 2003; y
la interrupción del flujo de 71 toneladas
métricas de narcóticos destinados al
resto de Centroamérica.
“Numerosos desarrollos significativos
durante el año demostraron que el
Gobierno de El Salvador está comprometido
en cumplir los objetivos de la Convención
Antidrogas de las Naciones Unidas de 1998.
Armada con una nueva ley antinarcóticos
hecha efectiva a partir de noviembre de
2003, la PNC confiscó 20 por ciento más
cocaína que el año anterior y arrestó a
49 por ciento más individuos por delitos
relativos al tráfico de drogas. El
Gobierno confiscó 554 mil 113 dólares en
activos ligados al tráfico de narcóticos,
lo que representa un incremento con
respecto a los 33 mil 749 dólares
decomisados en 2003”, cita el documento.
El informe resalta, además, que
gracias a la estrecha cooperación de las
autoridades locales con las
estadounidenses se logró la acusación de
12 grandes traficantes requeridos por la
justicia de aquel país. Sin embargo, a
pesar de los avances, el informe es claro
en señalar que hay aún pasos que dar
para cumplir a cabalidad con la referida
convención.
De acuerdo al Departamento de Estado
norteamericano, los impedimentos han sido
sobre todo de tipo legal y económico.
“Los esfuerzos de aplicación de ley
aún están obstaculizados por
prohibiciones constitucionales contra
algunas herramientas de trabajo como las
intervenciones telefónicas. Las
autoridades salvadoreñas han encontrado
dificultades para obtener autorizaciones
judiciales para destruir pistas de
aterrizaje clandestinas situadas en
propiedades privadas y utilizadas por
traficantes”, se asegura en una parte
del informe.
Y añade: “El Gobierno de El Salvador
otorga una alta prioridad a la aplicación
de la ley antinarcóticos, pero sus
recursos disponibles son insuficientes
para alcanzar todos sus objetivos”,
finaliza.
Llaman a reforzar la legislación
contra lavado
Estados Unidos pidió al Gobierno
salvadoreño convertir en delito el
financiar a organizaciones terroristas.
Aunque no se hacen fuertes reproches,
el “Informe sobre la estrategia
internacional para el control de narcóticos”,
emitido por el Departamento de Estado de
los Estados Unidos —que también
comprende un análisis del delito de
lavado de dinero en los países—, fue
menos benevolente en el estudio del
combate a dicho ilícito e hizo una serie
de recomendaciones a las autoridades
salvadoreñas. La mayoría encaminadas a
reforzar la legislación actual.
“El crecimiento del sector financiero
de El Salvador, el incremento del tráfico
de narcóticos, el gran volumen de las
remesas y el uso del dólar hacen a El
Salvador vulnerable ante el lavado de
dinero. El Salvador debe continuar
expandiendo y mejorando sus políticas
contra el lavado de dinero y reforzar su
habilidad para confiscar activos. El
Gobierno de El Salvador debe hacer del
apoyo y el financiamiento a organizaciones
terroristas un delito”, puntualiza el
informe.
Aunque el estudio señala que en 2003
hubo dos procesados por el delito, de los
cuales uno fue condenado a siete años de
prisión, se destaca que en 2004 no hubo
ningún arresto por dicho acto ilegal.
El Departamento de Estado resalta, sin
embargo, avances en la lucha contra el ilícito,
reforzados por la emisión del decreto 498
de la Ley contra el Lavado de Dinero y
Activos.
Recalca la importancia de las unidades
de investigación financiera de la Fiscalía
y las unidades antilavado de la PNC y del
Banco Central de Reserva, así como las
capacidades del sistema para
“identificar, rastrear, congelar y
confiscar activos vinculados a la droga o
a otros delitos graves”.
El informe señala, también, la falta
de recursos para un apropiado combate.
“En el informe se reconoce la
lucha que hace el país ”
El jefe de la división antinarcóticos
(DAN) de la Policía aseguró que los
mayores decomisos de drogas en el país se
hicieron en los últimos tres años y
destacó el trabajo regional.
Las autoridades policiales antinarcóticas
se mostraron ayer más que satisfechas por
el informe del Departamento de Estado de
Estados Unidos en materia del combate a la
narcoactividad en la región.
El jefe de la división antinarcóticos
(DAN) de la Policía, Godofredo Miranda,
sostuvo que en el informe estadounidense
se reconoce el esfuerzo y la lucha que
hace el Gobierno salvadoreño.
“En ningún momento el informe
cuestiona la credibilidad de las
operaciones y el trabajo desarrollado por
la DAN. Nos están diciendo que estamos
haciendo buen trabajo antinarcótico como
institución policial”, dijo Miranda.
Con respecto a la poca efectividad en
el combate al lavado de dinero, Miranda
aseguró que hay varias investigaciones
sobre personas y entidades, pero que estas
son más complejas porque se requiere de
obtener evidencias más detalladas que
permitan encarcelar por un buen tiempo a
los lavadores.
Explicó que también existe una
cooperación permanente con las policías
de la región para detectar a las redes
delictivas que se dedican a esa actividad
ilícita.
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