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Confiado. Sabas David Arias
junto a sus defensores públicos Pedro Almendáriz
y Humberto Polanco. Foto
EDH/Lissette Lemus
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Jaime
García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El lanchero Sabas David Arias se declaró culpable
ayer de haber participado en el trasiego en Centroamérica
de 36 toneladas de cocaína, entre 1999 y el 2000, junto
al ex diputado William Eliú Martínez, condenado por
narcotráfico en los Estados Unidos.
Tres jueces del Tribunal de Sentencia de Zacatecoluca,
La Paz, condenaron a Sabas a purgar cuatro años con
seis meses de prisión por haber cometido comercio, tráfico
y almacenamiento ilícito de drogas y asociaciones ilícitas
en perjuicio de la salud pública. Por el primer delito
se le impusieron dos años con seis meses, y por el
segundo, dos años.
Juicio
en tiempo
Sabas llegó escoltado por agentes de la Unidad
Táctica Operativa. |
9:00
a.m.
La llegada.
El imputado fue llevado
al tribunal bajo estrictas medidas de seguridad.
. |
10:30
a.m.
El inicio. Al lanchero le quitaron las esposas y
el chaleco antibalas al
comenzar la audiencia. |
1:50
p.m.
Finaliza. Los jueces dieron un receso de diez
minutos para iniciar los alegatos finales. |
2:40
p.m.
El fallo. El Juzgado
de Sentencia de Zacatecoluca emitió el
veredicto condenatorio. |
En el fallo, emitido a las 2:40 p.m., los juzgadores
manifestaron que habían determinado que el acusado
participó en seis desembarcos de cocaína en altamar y
que colaboró en el traslado de los estupefacientes.
Sin embargo, reiteraron que el hecho de que Sabas haya
colaborado con las autoridades delatando a otros partícipes
en el narcotráfico le valió para que se le impusieran
penas mínimas contempladas en la Ley Reguladora de las
Actividades Relativas a las Drogas.
Testificó
El juez presidente del tribunal, Rafael Castro, interrogó
a Sabas si iba a declararse culpable, a lo que respondió
que sí y de inmediato se le dio la palabra.
“Pido perdón a los jueces, a los fiscales, a los
defensores y a toda la sociedad”, fueron sus primeras
palabras. Detalló que conoció a Eliú en 1998 cuando
era empleado de mantenimiento de motores fuera de borda
de un club de pesca. Un socio le pidió que le buscara
un comprador para una lancha tiburonera. El comprador
era William Eliú Martínez, quien posteriormente le
pidió que trabajara para él y que necesitaba modificar
la lancha.
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Consulta . El defensor Pedro
Almendáriz con el lanchero.Foto
EDH/Lissette Lemus
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Agregó que la lancha fue modificada y se le
instalaron potentes motores y tanques para gasolina con
capacidad para 350 galones. Indicó que Eliú adquirió
otras dos lanchas tiburoneras que fueron modificadas en
forma similar y fueron nombradas como Pamela I, II y
III.
Según el empleado, Eliú le ordenaba que lo acompañara
a pescar en altamar. Fueron varias veces hasta que un día
le dijo que harían otra pesca pero que él no iría.
Cuando se aproximaban al lugar vieron venir un barco con
bandera peruana. De él descendió un hombre alto y
moreno quien, junto a otros sujetos, trasladó unos 35
sacos. Añadió que los
sacos fueron llevados al rancho Cuatro Vientos, en donde
estaba Eliú.
“En ese momento no sabía que habíamos llevado, pero
me ordenaron que lavara la lancha y que no dejara
rastros”, dijo Sabas.
Detalló que en febrero de 2000 hicieron una similar
operación sólo que en esta ocasión llegó una lancha
al punto de encuentro y cuatro hombres les pasaron otros
33 sacos. Eliú operaba un radio para comunicarse con
ellos desde Cuatro Vientos. Otto Herrera participaba en
los desembarcos, según dijo Sabas.
Indicó que en el tercer viaje a altamar no quería
acompañarlos, pero que Eliú le advirtió que si
cualquier persona se daba cuenta de lo que pasaba corría
peligro él y su familia.
Ante esto dijo que decidió acompañarlos al desembarco.
En mayo de ese mismo año realizaron otro viaje a
altamar y con las mismas personas. Esa vez fueron 34
sacos, según aseguró ante el tribunal.
Sabotaje
Cuando se iba a dar el cuarto desembarco Sabas decidió
retirarse de las actividades de Eliú, por lo que aseguró
que estrelló una lancha contra un muro y la dejó
inservible con el fin de que fuera despedido.
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Precaución. El reo llegó a
la diligencia protegido con un chaleco
antibalas. Foto
EDH/Lissette Lemus
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Pero no ocurrió así y lo que consiguió fue que Eliú
le disparara cerca de los pies y no le pagara el cuarto
desembarco ni el quinto.
En el quinto desembarco la droga fue ocultada con estiércol.
Para cuando se hace el sexto desembarco, Sabas dijo que
decidió denunciar el hecho al Sistema de Emergencia
911.
Aseguró que cuando una de las lanchas era llevada a
otro rancho fue interceptada por la policía y
decomisada. Sin embargo dijo que el caso no pasó a más.
Debido a que no vio avances de la policía, el martes 11
de mayo a las 6:30 a.m. acudió a la Fiscalía para
entregarse y contar lo que sabía.
“He actuado como pocas personas. No pretendo con ello
decir que no hice mal”, dijo entre sollozos y tomó
asiento.
Lanchero declararía en contra de más acusados
El fiscal Óscar Carbajal informó durante el juicio
que Sabas David Arias seguirá colaborando con las
autoridades de los Estados Unidos ya que eventualmente
podría testificar en contra de otras personas
involucradas en el mismo caso, por lo que su condena debía
ser benévola.
William
Eliú Martínez
Fue diputado del Partido de Acción Nacional
(PAN). Las autoridades de Estados Unidos lo
extraditaron desde Panamá para enjuiciarlo por
cargos de narcotráfico internacional por
Centroamérica. Fue condenado. |
Otto
Herrera
La Fiscalía lo involucra en el trasiego de la
droga. El Salvador lo ha reclamado para
procesarlo por narcotráfico. Estados Unidos,
Guatemala y México también
quieren arrestarlo y hacerle juicio. |
Estados Unidos, México y El Salvador han reclamado
la captura y extradición del guatemalteco Otto Herrera,
quien se fugó de un penal mexicano.
Las autoridades estadounidenses quieren sentarlo en el
banquillo de los acusados por cargos de narcotráfico al
haber supuestamente participado en la organización
liderada por el ex diputado del Partido Acción Nacional
(PAN), William Eliú Martínez.
El 27 de julio Eliú fue declarado culpable por un
tribunal de los Estados Unidos gracias a la declaración
rendida por Sabas como testigo clave. El lanchero reveló
detalles de las operaciones de narcotráfico.
La DEA mandó un avión a El Salvador para trasladar
bajo una estricta seguridad al lanchero para que
participara en el juicio contra el ex parlamentario en
Washington.
El trato
Antes de la diligencia Sabas manifestó ante periodistas
que había confesado sus delitos en el juicio porque tenía
un trato con la Fiscalía de Estados Unidos.
“Basándome en acuerdos que tenemos entre yo y la
Fiscalía de El Salvador y de Estados Unidos me voy a
declarar culpable”, enfatizó.
Añadió que con el Ministerio Público tuvo el acuerdo
de que se le impondría la pena mínima.
“Así como he sido responsable en mis acciones seré
responsable en lo que la ley me dicte”, dijo.
Sabas indicó que hay compromisos con los Estados Unidos
de brindarle protección a él y a su familia.
“He tratado de reincidirme (reivindicarse) por los daños
que he causado a mi país y por ello viajé a Estados
Unidos”, agregó.
“Espero que tomen en cuenta todo”, dijo.
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