Entre
agosto
de
2004
y
marzo
de
2005,
los
fondos
que
ingresaron
a
una
cuenta
bancaria
de
la
Agencia
de
Viajes
Morales
aumentaron
en
un
1,000%,
movimientos
de
saldos
que
no
concuerdan
con
la
capacidad
empresarial
de
la
sociedad
que
dirigía
Jaime
Arturo
Morales
Guerra,
un
agente
de
viajes
de
51
años
de
edad
que
hoy
enfrenta
una
audiencia
inicial
por
lavado
de
dinero.
La
unidad
de
investigación
financiera
de
la
Fiscalía
(UIF)
señala
que
antes
de
julio
de
2004
los
fondos
eran
de
$113
mil
311.
Sin
embargo,
después
de
agosto,
mes
en
el
que
habrían
comenzado
las
operaciones
fraudulentas
que
dirigía
el
panameño
Luis
Pinto
Ríos,
los
ingresos
a
una
cuenta
aumentaron
a $1
millón
146
mil
106.
Rolando
Monroy,
el
jefe
de
la
UIF,
agrega
que
el
97%
del
dinero
que
fue
remesado
desde
los
Estados
Unidos
fue
cobrado
en
cheques
a
nombre
de
cuatro
empresas
y 11
personas,
entre
los
que
se
encuentran
dos
mensajeros
de
la
agencia
de
viajes.
Los
mensajeros,
quienes
no
ganaban
más
de
$400,
recibieron
cheques
de
la
Agencia
de
Viajes
Morales
por
$4
millones
193
mil
911.
Un
tercer
empleado
de
la
empresa
cobró
cheques
por
$1
millón
558
mil
555.
De
una
segunda
cuenta
bancaria
que
la
agencia
tenía
en
un
banco
local
se
encontró
que,
entre
el
1.º
de
junio
de
2004
hasta
a-gosto
de
2005,
el
panameño
Luis
Alfonso
Pinto
Ríos
recibió
10
cheques
por
$58
mil
620.
Además,
el
costarricense
Jorge
Córdova,
prófugo,
recibió
otros
17
cheques
por
$36
mil
264.
Edgar
Morales
Joya,
defensor
del
acusado,
dice
que
los
cheques
no
demuestran
que
su
defendido
se
haya
quedado
con
el
dinero:
“En
el
requerimiento,
los
mismos
fiscales
establecen
que
el
señor
Morales
no
recibió
un
cinco
de
las
transacciones,
y
eso
es
un
punto
de
discusión
bastante
favorable
para
él”.