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Los
más de 2 mil 700 millones de dólares que
recibió El Salvador en 2005 en concepto de
remesas desde Estados Unidos no están del
todo limpios. Al menos 5.4 millones de dólares
de esas remesas corresponden a dinero lavado
por narcotraficantes que penetraron el
sistema de una empresa de envío de remesas,
revelaron ayer fuentes de la Fiscalía
General.
La
investigación, abierta con base a un
informe de la Agencia Antidrogas de los
Estados Unidos (DEA) el año pasado,
establece que la organización dedicada al
lavado de dinero mediante las remesas es
dirigida por los estadounidenses Michael
Singth y Sergio Torres, con la coordinación
del panameño Luis Alfonso Pinto Ríos, el
único detenido por este caso y quien rindió
ayer su declaración en un tribunal de la
capital a la cual no se tuvo acceso por las
restricciones de la ley de lavado de dinero
y activos.
El
fiscal del caso abierto contra Pinto Ríos
confirmó ayer que durante 2005 esta
organización aproximadamente lavó 5.4
millones de dólares durante seis meses en
los que ingresaron al país un promedio de
30 mil dólares al día. El fiscal no
especificó las fechas.
Incluso,
dijo que la cantidad lavada no es
definitiva, pues se hace una auditoría
informática en una casa de envíos,
utilizada para mandar las remesas, para
obtener documentos sobre los cuales
posteriormente se hará una auditoría
contable a fin de establecer los montos
definitivos.
Inicialmente,
el informe de la DEA sostenía que eran
aproximadamente 75 mil dólares diarios los
que ingresaban al país .
La
DEA alertó al a Fiscalía que el dinero era
enviado a unos 300 salvadoreños, cuyos
nombres eran “elegidos al azar en la guía
telefónica u otra base de datos”.
En
realidad, dijo ayer el fiscal, eran nombres
“fantasmas”, personas que no existen.
Más
sospechosos
El
fiscal también anunció que tienen en la
mira a dos costarricenses y a tres salvadoreños
vinculados con el delito. Por ello han
pedido más tiempo para investigar y
eventualmente pedir nuevas órdenes de
captura.
Entre
estas diligencias, dijo el fiscal, se
pretende establecer otros nexos del panameño
en los Estados Unidos, Costa Rica, Belice y
Panamá, país en el cual no tiene
antecedentes, según representantes
antidrogas abordados ayer en un foro
regional (ver nota aparte).
En
este sentido, la audiencia preliminar
programada para el 23 de enero se trasladó
hasta el 26 de julio próximo, dijo a LA
PRENSA GRÁFICA la fuente fiscal.
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