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La Fiscalía General de la República (FGR)
encontró documentos que vinculan a un motorista
nicaragüense a una empresa de transporte de
carga de origen salvadoreño que era utilizada
como fachada para el tráfico de drogas en el
istmo centroamericano.
Las autoridades salvadoreñas gestionan que
Costa Rica les remita un carné encontrado en un
furgón abandonado en ese país y que es
propiedad de la empresa salvadoreña Vera Van
Lines Internacional (Transval). El documento,
extendido por la Federación del Transporte de
Carga de Nicaragua, aparece a nombre de Erick
Antonio Rivas Alvarado, uno de los cinco
centroamericanos capturados en territorio
salvadoreño por el tráfico de 472 mil 252.7
gramos de cocaína.
José Alberto Alas Gudiel, jefe del
Departamento Antinarcotráfico de la Fiscalía
General, consideró que el hallazgo compromete
de manera directa al nicaragüense con el alijo
valorado en 12 millones de dólares.
“El carné extendido a nombre del señor
Rivas Alvarado también menciona el nombre de la
empresa para la cual trabaja, y dice claramente:
Vera Van Lines.”
El jefe Alas Gudiel considera que el
documento de identificación es un eslabón que
vincula directamente al imputado en la empresa
transportadora de carga a la que pertenece el
furgón incautado.
Ayuda tica
Dentro del camión abandonado y encontrado en
Costa Rica, también se encontraron cartas de
embarque para el transporte de mercadería, de
las cuales, hasta el momento, los investigadores
dicen no tener detalles.
En una carta de asistencia judicial recíproca,
la Fiscalía salvadoreña ya solicitó a las
autoridades costarricenses la remisión de los
datos.
“Vamos a solicitar que el vehículo y la
documentación que se encontró en el interior
se hagan llegar a este país”, confirmó Alas
Gudiel.
El funcionario aclaró que, por el momento,
la investigación no es contra la empresa Vera
Van Lines, cuyos otros tres accionistas de la
sociedad son familiares de Jaime Andrés Vera Sáenz,
supuesto líder de la red.
Antecedentes
La empresa de carga fue fundada el 7 de
agosto de 1991, con un capital inicial de 22 mil
857 dólares.
El recién pasado 28 de octubre, el furgón
interceptado llevaba como fachada 650 sacos con
cebollas y 39 con zanahorias, y fue detenido en
el desvío hacia San Pedro Perulapán, carretera
Panamericana.
Luego fue llevado a la División Antinarcóticos
(DAN) de la Policía.
El tramitador y testigo que no ha sido
encontrado
La Fiscalía busca al encargado de realizar
los trámites aduanales de una empresa vinculada
en el tráfico de drogas en Centroamérica.
Jaime Andrés Vera Sáenz, un salvadoreño
que la Policía señala como pieza clave de una
estructura dedicada al tráfico de droga en
Centroamérica, tenía sus contactos para
agilizar el paso por las aduanas nacionales.
Los informes de las autoridades indican que
la empresa Vera Van Lines Internacional,
propiedad de Vera Sáenz, siempre contactaba al
tramitador de aduanas Raúl Alfredo Morales.
La Fiscalía General de la República
sostiene la hipótesis de que la sociedad del
transporte de carga salía del país con
mercadería legal, pero regresaba con droga
oculta.
Por el momento, las autoridades no han
logrado establecer si Morales tenía
conocimiento de las actividades de narcotráfico,
pero por la información que proporcionó un
delator el 1.° de agosto de 2004 ya comenzaron
a buscarlo.
“Se lo ha intentado ubicar para tomar la
entrevista, porque lo que se tiene es información
de que él sea la persona encargada para los trámites
aduanales; en ese sentido, se lo quiere ubicar
para conocer su versión de los hechos”,
confirmó José Alberto Alas Gudiel, jefe de la
Unidad Antinarcotráfico.
La Fiscalía busca a Morales en calidad de
testigo. Hasta el momento, no han encontrado
pruebas que lo encierren en el círculo de
drogas y, por lo tanto, no han girado orden de
captura administrativa en su contra.
Las autoridades lograron conocer el nombre de
la persona que agilizaba los trámites de los
supuestos narcos por medio de una llamada anónima,
el 1.° de agosto de 2004.
El informante proporcionó nombres y características
de los narcos. Los datos fueron la base del
seguimiento policial en contra del motorista
nicaragüense Erick Antonio Rivas Alvarado.
El 8 de septiembre de 2004, un mes antes de
la incautación, Rivas Alvarado llegó a una
bodega en el kilómetro 7½ de la antigua
carretera a la colonia El Matazano, Soyapango.
Por el momento, la Fiscalía no considera que
los recientes decomisos en furgones y otros vehículos
sean propiedad de un mismo cártel de droga.
“A fuerza de ser honestos, no tenemos
información de un cártel que esté operando de
esa forma, sí tenemos información muy mínima
de estructuras que se dedican al transporte de
sustancia en el área”, dijo el fiscal Alberto
Alas Gudiel.
Otro furgón con canales secretos
Los primeros indicios apuntan a que un furgón
abandonado en Costa Rica, propiedad de una
empresa salvadoreña, también podría estar
vinculado en actividades de narcotráfico.
La Fiscalía General de la República (FGR)
recibió unas imágenes escaneadas en las que se
observa que el automotor tiene unos
compartimientos especiales que se presume eran
utilizados para el trasiego de droga.
El furgón es propiedad de la empresa de
transporte de carga Vera Van Lines
Internacional, que opera en el país desde hace
13 años. Los antecedentes no son favorables
para los empresarios: en otro furgón de esa
sociedad, la Policía encontró un alijo de 472
mil 252 gramos de cocaína pura.
Las autoridades presumen que, de manera
legal, los vehículos de Transval llevaban
mercadería diversa a Costa Rica y otros países
centroamericanos. Sin embargo, cuando regresaban
los furgones, traían droga. La ruta del
trasiego de droga todavía es un misterio. La
Fiscalía espera que un análisis de las cartas
de embarque encontradas en un furgón abandonado
en Costa Rica le indique el rumbo que los narcos
preferían.
También falta analizar documentos
encontrados en una bodega de la colonia El
Matazano, en Soyapango.
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