El ex director del centro penitenciario La
Esperanza Luis Antonio Guzmán Blanco fue acusado
ayer formalmente en los tribunales por haber omitido
avisar a las autoridades antinarcóticas sobre el
hallazgo de un balón con droga dentro del penal, y
en su lugar haber incinerado la droga.
La Fiscalía le atribuye el delito de omisión de
denuncia o aviso, cuya pena es de entre cuatro y
ocho años de prisión. Además fue acusado en el
Juzgado de Paz de Ayutuxtepeque por tenencia y
portación ilegal de armas de fuego.
El fiscal del caso, Juan Carlos Escobar, dijo que
la investigación sobre la actuación de Blanco
continúa y no se descarta su participación en las
actividades de un cártel que operaba dentro del
penal.
Dicha estructura era liderada, a juicio de la
Fiscalía, por el reo Armando Posada Reyes, quien
fue detenido en agosto pasado por su implicación en
la revuelta dentro del reclusorio que produjo un
saldo de una treintena de reos muertos.
Precisamente, Posada Reyes fue acusado ayer ante
el mismo tribunal, pero en otro requerimiento, por
los delitos de tráfico ilícito de drogas, actos
preparatorios, proposición y conspiración en el tráfico
de drogas y asociaciones delictivas. Junto con él,
también se requirió contra el custodio Luis Alonso
Pérez y el inspector de custodios Ángel Antonio Chávez
Funes, capturados en agosto pasado.
Además se presentaron cargos por los mismos
delitos contra el custodio Walter Atilio Bautista y
el supervisor de una empresa de alimentos, Lázaro
de Jesús Gómez Aguilar.
Director es removido del cargo
El Ministerio de Gobernación anunció la remoción
definitiva de José Antonio Guzmán Blanco como
director del centro penal La Esperanza, Mariona.
René Figueroa, titular de esa cartera de Estado,
consideró que el otrora director del recinto
penitenciario cometió “un grave error” y no
puede seguir como funcionario del sistema
carcelario.
“Ha sido un grave error el no avisar (el caso
de droga) a las autoridades. Alguien que ha sido
involucrado en eso no puede estar dirigiendo un
centro penitenciario. El señor Guzmán Blanco ha
sido separado del cargo”, dijo Figueroa.
La procuradora de Derechos Humanos, Beatrice de
Carrillo, criticó por su parte el arresto de Guzmán
Blanco.
“Se está tratando de cortar cabezas a un
cierto nivel, con la pretensión de aparentar que se
está saneando un sistema podrido de arriba a abajo.
No creo que la manera de detener a un director de
esa forma sea la mejor manera
de dar un buen mensaje a la ciudadanía. Reducir
el problema penitenciario a un director de centro,
que es el último peón de la jerarquía, me parece
absurdo”, finalizó De Carrillo.
“Espero que se haga justicia
conmigo”
El ex director del centro penal La Esperanza Luis
Antonio Guzmán Blanco fue llevado ayer esposado
hasta el Juzgado de Paz de Ayutuxtepeque, en San
Salvador, donde la Fiscalía presentó la acusación
en su contra, y aprovechó para declararse inocente
de los cargos que se le atribuyen.
“Espero que se haga justicia conmigo, porque
siempre he hecho bien las cosas y me de claro
inocente”, dijo el acusado.
La Fiscalía dice que él mismo aportó la prueba
en que se sustenta la acusación: la foto de una
pelota rellena con marihuana.
La pelota fue encontrada el 29 de mayo pasado y
tenía entre 7 y 8 libras de marihuana. Fue
localizada en el llamado “sector del hombre
muerto”, que está cerca de la cancha de fútbol,
específicamente en un pasillo entre los dos muros
que resguardan el penal.
Guzmán Blanco dijo a los fiscales que, con dos
testigos, el 9 de agosto ordenó la destrucción de
la droga sin notificar el hallazgo.