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Interceptado. El furgón
tenía compartimientos secretos. Foto
EDH
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Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Más de cuatro meses de investigación bastaron
para que la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General
lograran el mayor decomiso de droga por vía terrestre en los últimos
once años.
Además, para confirmar que un transportista salvadoreño,
encabeza una red internacional que colabora en trasladar narcóticos
negociados entre cárteles colombianos y guatemaltecos asociados
con mexicanos.
El jefe de investigaciones y director en funciones de la PNC,
Douglas García Funes, asegura que la incautación de 466 kilos de
cocaína representa “el golpe más grande que se ha dado como
División Antinarcotráfico durante toda su historia en decomisos
terrestres”.
Los lazos
El jefe policial ata cabos para relacionar el origen y destino del
decomiso, y justificar la detención de un transportista salvadoreño.
“Se presume que esta droga iba a ser transportada en el
transcurso de la semana hacia bodegas en Guatemala que pertenecen
a cárteles mexicano-guatemaltecos que han estado operando,
incluso que han establecido guerras en el centro de la capital de
Guatemala por el control de la droga y por el dominio del tráfico
que pasa por Centroamérica vía terrestre”, dice.
Agrega que al llegar al país vecino, los narcóticos son
embarcados al Golfo de México, para facilitar su movilización a
Estados Unidos.
“Las viñetas reflejan marcas específicas de cárteles
colombianos, y los colores de los paquetes son distintos por los
pedidos que les hacen”, agrega.
Explica que los paquetes encontrados en el techo del furgón
estaban distribuidos en 16 compartimientos, pero que difería la
cantidad por cada uno de éstos.
La policía realiza pruebas de laboratorio, porque sospecha que
entre la variedad de bultos podrían encontrar algunos que
contengan heroína.
Sobre la vinculación del transportista salvadoreño Jaime Andrés
Vera Sáenz, el jefe policial afirma que su captura no es producto
de la casualidad.
“Es una investigación controlada sobre furgones que trasladan
droga hacia Guatemala. El señor Vera es accionista y propietario
de una de las empresas dedicadas a eso.
Tiene como cuatro furgones que supuestamente utiliza para
movilizar mercadería desde Panamá hasta Guatemala”, expresó
García Funes durante la presentación del alijo.
El golpe a capos en 1993
El decomiso más grande de cocaína en El Salvador en los últimos años
se realizó el 10 de junio de 1993, en el complejo Industrial San
Jorge, en calle Antigua a San Antonio Abad, en San Salvador.
Fueron más de seis toneladas de cocaína confiscada, la cual tenía
un valor aproximado de dos mil millones de dólares, según lo
anunció la desaparecida Unidad Ejecutiva Antinarcotráfico (UEA),
de la entonces recién creada Policía Nacional Civil.
Contingentes de la UEA enmascarados y con rifles de asalto
rodearon las bodegas a eso de las 2:30 de la tarde. Los agentes
del orden volaron la puerta principal utilizando explosivos y
penetraron apoyados por helicópteros que sobrevolaban la zona.
Los policías encontraron el cargamento escondido en decenas de
cajas de cartón.
La droga estaba envuelta en papel especial para burlar el olfato
de los perros.
No hubo capturas en el lugar.