El ministro de justicia y seguridad pública, Mauricio Ramírez Landaverde, presentó a la Asamblea Legislativa un proyecto de decreto que busca regular la habilitación de los Centros Temporales de Reclusión para internos de baja peligrosidad.

Se propone reformar el Artículo 74 de la Ley Penitenciaria para que los centros de cumplimiento de penas estén clasificados de acuerdo a criterios de peligrosidad, es decir nivel uno, alta peligrosidad; nivel dos, mediana peligrosidad y nivel tres, mínima peligrosidad.

En este sentido los Centros Temporales de Reclusión albergarán a los reclusos de nivel tres o mínima peligrosidad.

De igual manera se plantea sustituir el Artículo 78 de normativa penitenciaria en lo relativo a los Centros de Detención Menor que podrán funcionar en infraestructura actual o en un lugar fuera, es decir en los Centros Temporales de Reclusión.

Además, se establece que los privados de libertad que estén en este tipo de recinto podrán realizar actividades laborales, así como servicios de apoyo a la comunidad.

Finalmente, la propuesta contempla reformar el Artículo 105 A que se refiere a la redención de la pena, en tal sentido el interno podrá redimir la pena mediante el trabajo o actividades de apoyo a la comunidad a razón de dos días de pena por un día de labor efectiva.

Esta disposición no aplica para internos bajo régimen especial de internamiento, aquellos condenados por homicidio agravado, secuestro, extorsión, robo agravado, violación, agrupaciones ilícitas, actividades relativas a las drogas y delitos regulados en la Ley Especial Contra Actos de Terrorismo, Ley Contra el Crimen Organizado, entre otros.

Se tiene previsto habilitar tres Centros Temporales de Reclusión; Mariona, Zacatecoluca e Izalco, en los cuales se tiene previsto recluir unas 10 mil personas, reduciendo con ello el hacinamiento carcelario.

Estas disposiciones se enmarcan en el plan de medidas extraordinarias y buscan reducir el hacinamiento en el sistema penitenciario, para contar con prisiones más controladas y seguras.

Mantener a internos de menor peligrosidad en Centros de Detención Menores permitirá que los privados de libertad más peligrosos se encuentren bajo mayores medidas de seguridad.